Artesanos de ADISA
- PPD Guatemala

- 16 dic 2025
- 3 Min. de lectura
Innovación circular desde Santiago Atitlán.

Desde el corazón de Santiago Atitlán, en Sololá, la Asociación Artesanos de ADISA ha demostrado que es posible transformar la economía local mediante la creatividad, el reciclaje y la inclusión social. Esta organización, integrada en su mayoría por personas con discapacidad y liderazgos comunitarios indígenas, ha sido un pilar fundamental en la generación de productos sostenibles que responden a necesidades ambientales y económicas del territorio.
¿Qué es Economía Circular?

Es una economía que apunta a minimizar los desechos y a promover un uso sostenible de los recursos naturales a través de diseños de productos más inteligentes, con una vida útil más prolongada, de un mayor reciclaje y de la regeneración de la naturaleza (PNUD, s.f.).
Innovación productiva con impacto social
En alianza con Alterna y el Programa de Pequeñas Donaciones (PPD), ADISA fortaleció su modelo de negocio para escalar la producción de empaques y contenedores reciclables. Se logró la elaboración de más de 102,800 unidades (129 % de la meta), lo que representó un aumento significativo de su capacidad instalada. Este hito no solo refleja crecimiento en términos de volumen, sino una transformación integral del proceso productivo:
Se modernizaron las instalaciones y se mejoró el sistema eléctrico para operar con maquinaria especializada.
Se capacitaron miembros de la organización en manejo de herramientas industriales.
Se diseñaron más de 16 productos nuevos, acompañados de imagen de marca, embalajes y estrategias de posicionamiento.
Se desarrollaron catálogos digitales y participación en ferias comerciales, impulsando relaciones comerciales estables.

Gobernanza interna y liderazgo inclusivo
Uno de los mayores aportes del proceso fue el fortalecimiento de la gobernanza comunitaria e interna de ADISA. A través de la formación técnica, sesiones de planificación y asesorías, se impulsó la participación activa de los beneficiarios, de los cuales el 100 % se autoidentifican como parte del pueblo maya Tz’utujil y muchos conviven con discapacidades físicas, sensoriales o motrices.
Se promovió la equidad de género y el liderazgo de mujeres jóvenes en los procesos de toma de decisiones, organización y comercialización. Además, el proyecto permitió generar ingresos complementarios para las familias involucradas, contribuyendo así a la resiliencia económica local.
Economía circular como motor de sostenibilidad
La apuesta por un modelo circular permitió reducir el uso de materiales nuevos, recuperar residuos y generar productos de alta calidad con bajo impacto ambiental. ADISA logró posicionar sus empaques como una solución ecológica viable, alineada con los principios de sostenibilidad y conservación del Lago Atitlán.
Además, se impulsó la creación de productos personalizados según la demanda de los clientes, desarrollando logotipos, embalajes y diferenciadores que agregan valor y consolidan su posicionamiento de mercado.
Transformación con enfoque en economía circular
Fortalecimiento Comunitario

1 organizaciones con capacidades empresariales reforzadas
Planes de acción definidos a mediano plazo
Beneficiarios Directos

23 personas con mayoría de mujeres y personas con discapacidad
Competencias empresariales mejoradas
Formación y Conocimiento

9 talleres de formación técnica y estratégica
Semana intensiva para análisis de diagnóstico y planificación
6 sesiones de formación técnica realizadas
16 nuevos productos diseñados e ilustrados
Gestión del Conocimiento

11 productos de comunicación generados
historia de vida sistematizada
Sostenibilidad e Innovación

Diversificación de ingresos y acceso a nuevos mercados
Participación en 3 ferias comerciales
Resultados destacados
+102,000 empaques y contenedores producidos (129 % de la meta)
Un modelo replicable
El caso de ADISA demuestra cómo una organización comunitaria puede convertir desafíos en oportunidades, liderar procesos de innovación social y económica desde un enfoque inclusivo, y sentar las bases para una economía circular funcional y sostenible.
Este modelo es replicable en otros territorios que busquen alinear el desarrollo productivo con la inclusión, la equidad y el respeto al entorno.
Redactado por: Gabriela Estrada

