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Programa de Innovación e Inclusión Social de Apoyo de Emprendimientos Locales liderados por Mujeres


Historia de éxito

Delia Teleguario de Asociación Teresa



Delia Teleguario es secretaria de la Junta Directiva de la Asociación Teresa, con una línea de empoderamiento económico, de donde se desprende la marca Teresa Sincal, de productos hechos a base de tejidos artesanales.


Esta surge en 2015 por un grupo de mujeres que se asocian para promover, además, otras líneas de acción, entre ellas, medio ambiente, incidencia política y productividad. Se conforma por 24 mujeres, Delia, socia fundadora, comenta que una de las actividades que promueven principalmente es el empoderamiento y productividad de las mujeres y, a través de esta área.


“Impulsamos el reconocimiento y reivindicación del arte textil para que sea reconocido como tal, porque reconocemos que detrás de todo el trabajo, hay todo un legado milenario de conocimiento y que se reconozca también de forma justa en su comercialización”, explica.

Anterior a la pandemia acudían a eventos como exposiciones ruedas de negocio y ferias, en donde comercializaban sus productos, pero con la pandemia cambia la situación. “Nos vemos en la necesidad de generar un brazo económico, que aún está proceso para constituirlo formalmente, es un espacio donde promovemos la comercialización de los productos de la marca Teresa Sincal”, cuenta Delia. El nombre es en reconocimiento a la lideresa de Patzún por su aporte en la conservación de la indumentaria maya. Hacia finales de 2020, un programa de tecnificación iniciado en 2019, les apoya para crear la marca y en diciembre de 2020 se lanza formalmente.



9 de las mujeres de la asociación se involucran en la elaboración de textiles y reciben un pago por producto, además cuentan con 5 empleadas que se dedican al tejido y bordado, y se abastecen de proveedores locales. Mantienen una producción que depende de los requerimientos del mercado y de los clientes. Sus principales productos son huipiles, rebozos y carteras.


“Antes de la pandemia no habíamos concretado nuestra actividad en las redes por temor del manejo de las plataformas. La pandemia no nos dejó otra alternativa, había necesidad de generar ingresos, algunas de las socias también nos fuimos quedado sin empleo. También coincidió para que pudiéramos dedicarle tiempo, porque sí se requiere inversión de tiempo para poder hacer este tipo de estrategia y de trabajo”, cuenta Delia.

Desde 2021 Asociación Teresa ingresó al Programa de Innovación e Inclusión Social de Apoyo de Emprendimientos Locales liderados por Mujeres Rurales del Programa de Pequeñas Donaciones Guatemala del FMAM implementado por PNUD y ejecutado por Agexport y Comunidades de la Tierra. A través de formación y asesoría en finanzas, mercadeo digital y exportación, el proyecto busca desarrollar capacidades para mejorar el desempeño de las empresas.


Derivado del conocimiento adquirido, han ido perfeccionando sus estrategias de ventas en línea. “Creo que, a partir del proceso formativo hemos ido implementando estrategias para ir incrementando nuestras ventas en redes sociales, que es básicamente el canal que utilizamos actualmente para comercializar”, cuenta Delia. También considera que han logrado alcanzar reconocimiento entre el público de sus redes.


“Con nuestra estrategia de colecciones, hace poco sacamos una y ya quedan muy pocas piezas. Eso nos motiva mucho y nos da indicios de nuestro posicionamiento, porque nuestros productos son requeridos en diferentes departamentos del país”, cuenta. “En estos 2 años, considero que sí hemos tenido un crecimiento y respecto a nuestros inicios”, agrega.


“El proyecto ha venido a fortalecer y enriquecer nuestras capacidades o ciertas habilidades que hemos ido desarrollando, toma en cuenta no solo el ordenamiento administrativo financiero, sino procesos como la toma de fotografías y el manejo de las redes sociales, creo que es bastante enriquecedor y se aplica a las necesidades de nuestro emprendimiento.”, comenta Delia y agrega que el apoyo de los capacitadores les ha permitido reconocer y mejorar sus debilidades.


“Han brindado asesoría personalizada porque reconocen que cada emprendimiento tiene sus propias particularidades y necesidades, eso nos ha beneficiado tanto para poder reconocerlas y para poder trabajarlas y mejorar esos aspectos”, comenta.

Sobre la asesoría para la innovación de producto, Delia considera que el crecimiento de las emprendedoras va de la mano de la innovación, por lo que están dispuestas a implementar cambios, “Surgieron ideas para la transformación de los productos, siempre conservando las técnicas textiles que trabajamos, nos dieron herramientas para que pudiéramos analizarlo para aplicarlo, ideas de cómo hacer piezas de colección o como trabajar otras piezas, como un huipil hecho un cuadro.”, cuenta.


Aunque Delia cuenta que, en la asesoría para exportación, recibieron herramientas y plataformas, es un plan que considerarán a mediano plazo. “Nos explicaron y nos enseñaron sobre su uso y manejo para que pudiéramos proyectarnos a futuro y que pudiéramos utilizarlo cuando estemos preparadas para exportar”, explica, ya que previamente deben reunir los requisitos de formalización.


En cuanto a sus metas, Delia comenta “A corto plazo queremos posicionándonos a nivel nacional, como una marca patzunera de arte textil, en el mediano plazo esperamos poder tener las vías y los canales necesarios y suficientes para exportar los productos y poder transformarlos e innovar en mercado internacional, y pues a largo plazo, lograr ese posicionamiento internacional.”


“Creo que nuestro crecimiento es de gran aporte no solo a la economía, sino a la productividad local, tanto de mujeres y jóvenes, de municipio que quizás ven en este trabajo una alternativa de ingresos para el sustento familiar. Y porque no decirlo, creo que también pueden inspirar los emprendimientos de otros jóvenes que quizás también se identifiquen con el rescate y el posicionamiento del arte textil maya.”, concluye.


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